Acaba de terminar la regata Freixenet y ya paso la Zegna. Antes de poder disfrutar de las próximas, Gogo y Barcelona, expreso mi decepción.

La cara

Ermenegildo Zegna ha superado su apuesta del año pasado, tampoco era muy dificil, y a pesar de convertir a la regata en un espacio donde sus distribuidores y demas afines disfrutarán del contacto con la Morralla, hizo más agradable lo que un amigo define con cierta ironia, "apres voile".

La Cruz

La apuesta de Freixenet en cambio ha sido miníma. Carteles, sillas y sombrillas roidas de años anteriores nos esperaban a la vuelta de la navegación. Aún contando con la presencia de la familia real, este año solo su majestad el Rey, el patrocinador no parecio tener el minimo atisbo de verguenza. Yo la tube ajena.

Lo que no quedo claro es el baile de barcos entre clases, barcos regateros de 52" compitiendo con otros crucero-regata de 15" menos. Barcos iguales en IMS y RN. Barcos con publicidad y por tanto financiación, con otros que deben compartir gastos.

En fin confiemos en la Godo y la Barcelona